martes, 23 de noviembre de 2010

Adam smith (Teoría de los sentimientos morales y La riqueza de las naciones ).


Teoría de los sentimientos morales
La Teoría de los sentimientos morales de 1759 empieza por la exploración de todas las conductas humanas en las cuales el egoísmo no parece desempeñar un papel determinante, como aseguraba Hobbes. Lo que se expone entonces es el proceso de simpatía (o empatía), a través del cual un sujeto es capaz de ponerse en el lugar de otro,[2] aún cuando no obtenga beneficio de ello. Con esto se busca criticar a la concepción utilitarista, como aparece en Hume. El desarrollo de la obra lleva al descubrimiento del espectador imparcial, la voz interior que dictaría la propiedad o impropiedad de las acciones. Este espectador imparcial puede asociarse al concepto de superyó, de Sigmund Freud.
A lo largo de la obra el autor explica el origen y funcionamiento de los sentimientos morales: el resentimiento, la venganza, la virtud, la admiración, la corrupción y la justicia. El resultado es una concepción dinámica e histórica de los sistemas morales, en oposición a visiones más estáticas como las determinadas por las religiones. En términos filosóficos, la naturaleza humana estaría diseñada para avanzar fines o causas finales que no necesariamente son conocidos por los sujetos, que se guían por las causas eficientes.
La riqueza de las naciones (The Wealth of Nations)
En 1776 A. Smith escribió su obra Una investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones (o simplemente La riqueza de las naciones), por la cual es considerado por muchos especialistas el padre de la Economía Política. Esta obra representa el intento por diferenciar la economía política de la ciencia política, la ética y la jurisprudencia. Un elemento fundamental para esta diferenciación fue la crítica al mercantilismo, corriente heterogénea que venía desarrollando nociones económicas desde el siglo XV, más vinculada a los imperios coloniales que a la naciente revolución industrial.
Según la tesis central de La riqueza de las naciones, la clave del bienestar social está en el crecimiento económico, que se potencia a través de la división del trabajo. La división del trabajo, a su vez, se profundiza a medida que se amplía la extensión de los mercados y por ende la especialización.
Una particularidad de la obra es el planteamiento de que, gracias a la apelación al egoísmo de los particulares se logra el bienestar general.[3] Esto es muchas veces interpretado de forma imprecisa como que simplemente el egoísmo lleva al bienestar general. Sin embargo, pasajes tanto de esta obra como de los sentimientos morales dejan en claro que la empatía con el egoísmo del otro (en donde acentúa la siguiente frase: «dame lo que necesito y tendrás lo que deseas») y el reconocimiento de sus necesidades es la mejor forma de satisfacer las necesidades propias.
La obra incluye una filosofía de la historia, donde la propensión a intercambiar exclusiva del hombre se convierte en el motor del desarrollo humano. Esta obra constituye también una guía para el diseño de la política económica de un gobierno. Los beneficios de la Mano Invisible del mercado solo se obtendrán en una sociedad bien gobernada.
Entre sus aportes más importantes se destacan:
  • La diferenciación clara entre valor de uso y valor de cambio.
  • El reconocimiento de la división del trabajo, entendida como especialización de tareas, para la reducción de costos de producción.
  • La predicción de posibles conflictos entre los dueños de las fábricas y los trabajadores mal asalariados.
  • La acumulación de capital como fuente para el desarrollo económico.
  • La defensa del mercado competitivo como el mecanismo más eficiente de asignación de recursos.
"Lo que más rápido aprende un gobierno de otro es el arte de sacar dinero del bolsillo de la gente"


Relación lógica existente entre División de trabajo, departamentalización, jerarquización y coordinación.


La administración al ser la ciencia que se encarga de coordinar de manera ordenada las actividades que realizará una empresa para obtener unos resultados determinados o el logro de sus objetivos, se encuentra conformada por una serie de etapas para llegar a realizar sus objetivos. La organización, siendo la segunda etapa del proceso de la administración, cuenta con unos elementos como la división de trabajo, la departamentalización, la jerarquización y la coordinación, los cuales están estrechamente vinculados, ya que con todos estos elemento ya mencionados la empresa va a lograr de manera optima, eficaz, ordenada y eficiente el logro de su objetivos o la realización de los mismos. Por ejemplo, refiriéndonos a la Jerarquización, ésta ayuda a especificar quien tiene el mando y quien guía las ordenes  de las actividades que deben desempeñarse, en donde los empleados deberán cumplir con sus tareas para que se pueda conseguir el propósito de la empresa, evitando así alguna confusión a la hora de cumplir sus desempeños respecto a quien le deberán seguir instrucciones, de aquí también tenemos que en la empresa se realiza una Departamentalización la cual también ayuda de forma organizada y coordinada a que se separen las actividades por su ramo y que trabajen conjuntamente aquellas que sean similares dando así armonía y consecutividad a la realización de las actividades, dentro de ésta encontramos que también se relaciona con la División De Trabajo que se realiza dentro de cada departamento para que cada empleado realice una actividad específica para que se obtenga un trabajo productivo y eficaz, y finalmente se tendrá una Coordinación sobre las actividades de la empresa en la cual se trata de la sincronización de las actividades con el personal de la empresa y sus actividades para el logro de los objetivos. Por lo tanto, así encontramos que cada etapa de la organización se complementan una a la otra, siendo cada una de suma importancia para la organización de una empresa y relacionándose, ya que todas tienen como finalidad la obtención de ciertos resultados de una forma que optimizará las actividades de la empresa para que se dé la alcanzar sus objetivos de una manera rápida, eficaz y lo más armoniosamente.

Como los avances tecnológicos han ayudado al gerente en la ejecución de la dirección.


Las empresas han pasado por un cambio profundo como lo es del empleo generalizado de equipos a un mayor faculta miento de los empleados, a la introducción de nuevas tecnologías y sus aplicaciones, a la creación de productos más orientados al cliente.  Pero el proceso no se detiene aquí.  Para conservar la ventaja competitiva, las empresas deben seguir innovando, adoptar las tecnologías emergentes y dar una respuesta inmediata a un mercado rápidamente cambiante.  El cambio ya no se refiere a encontrar la forma correcta o mejor de hacer las cosas.  Más bien, la administración del cambio intenta descubrir y poner en práctica un mejor enfoque para luego identificar e implantar otro todavía mejor y así sucesivamente. 
Es necesario que los gerentes se faculten a sí mismos y también a sus subordinados para ser verdaderos precursores.  Es necesario averiguar lo que la empresa necesita y luego intervenir para asegurarse de que lo consigue. 
Con el movimiento hacia la calidad, la tecnología puede ser utilizada para revitalizar el servicio al cliente.  Puede proporcionar la capacidad de identificar y rastrear a los clientes en forma individual, observar y dar seguimiento a los niveles de servicio mediante los representantes de una compañía y ayudar a los clientes a especificar, adquirir, arreglar o devolver los productos.
Los avances tecnológicos ayudan al gerente en la ejecución de la dirección de las empresas ya que éstos utilizan la tecnología para mejorar sus estrategias en cuanto a servicio al cliente de tres maneras:
Primero la tecnología puede personalizar el servicio que antes era estandarizado.  Puede permitir a la gerencia individualizar el servicio para cada necesidad única del cliente.
En segundo lugar, la tecnología puede aumentar el servicio al proporcionar al cliente apoyo adicional relacionado con la adquisición o el uso del producto.
En tercer lugar, la tecnología puede transformar su negocio, es decir, permite a una organización desarrollar prácticas fundamentalmente nuevas para el negocio y reinventarse a sí misma.
Las tecnologías de la computación y la fibra óptica rompen las fronteras dentro y entre las compañías, permitiendo que las empresas pequeñas compitan con las más grandes, e impulsando enormes flujos de capital global más allá del alcance incluso de las compañías más grandes del mundo.
La gerencia ha estado invirtiendo en múltiples tecnologías de distribución para estar más cerca del consumidor, al mismo tiempo que se reducen los costos, se proporcionan estrategias más rápidas, se da un mejor servicio y se satisfacen mejor las necesidades de clientes diversos.
La tecnología de la información está abasteciendo a los gerentes con abundantes sistemas de apoyo para la toma de decisiones.  Esto incluye los sistemas expertos, las redes neurales, el groupware y el software específico de solución de problemas
Concluyo diciendo que: Un buen Gerente puede dirigir de manera más eficiente una compañía bajo los avances tecnológicos del Siglo XXI aplicando los once mandamientos, que explica Matthew J. Kiernan:
No juegue de acuerdo con las reglas de competencia dominantes de su industria.  Invente las suyas y haga que otros lo sigan a usted.  Cree un nuevo espacio competitivo.
Innovar o morir.  Desarrolle estrategias y mecanismos conscientes para promover innovaciones consistentes.
Vuelva a examinar a su empresa para encontrar activos estratégicos escondidos, luego apalánquelos lo más que pueda.  Las compañías excepcionales descubren potencial de valor que otros pasan por alto, y luego lo liberan y lo apalancan.  Algunas veces el valor escondido está dentro de la empresa; otras, fuera de ella.  De una u otra manera, los innovadores reales lo encontrarán o lo crearán.
Desarrolle la inclinación por la velocidad y la acción en su empresa.  El análisis y la reflexión son muy buenos, pero no llegará a ningún lado sin llevar los planes a la práctica.
Sea proactivo y experimental.  Hay que salir y hacer que las cosas sucedan sin esperar que las oportunidades caigan del cielo.
Rompa barreras.  Las compañías virtuales del Siglo XXI están desmantelando las barreras internas que con tanta frecuencia separa gente, departamentos y disciplinas.  También se ejerce mucha presión sobre los límites entre las empresas y sus proveedores, clientes y, algunas veces, hasta sus competidores externos.
Emplee a toda su gente y todas sus capacidades, todo el tiempo.  Otorgue poder o faculte actividades.  De autoridad y recursos a su gente más cercana a la acción y permítale ejercer dicha autoridad para actuar.
Globalice tanto su perspectiva como las bases de conocimiento.  Los mercados de mayor crecimiento en el mundo no están fuera de los Estados Unidos, también están fuera de los países de la O.E.C.D. (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico).
Admita que la revolución eco-industrial está sobre nosotros.  En todo el mundo, los nexos de la influencia sobre el medio ambiente, la competitividad y los resultados financieros finales se estrechan cada día más.  Las empresas de vanguardia han hecho de la influencia sobre el medio ambiente una poderosa arma de competencia.
Haga del aprendizaje organizacional una religión de la empresa.  Al final, la única ventaja competitiva sostenida será su capacidad para aprender más rápido y mejor que sus competidores, y convertir dicho aprendizaje en nuevos productos, servicios y tecnologías antes de que su competencia imite su innovación más reciente.
Desarrolle herramientas estratégicas para medir su desempeño.  A cualquiera le parece fácil medir las cifras de producción o utilidad del último trimestre; pero, cuando mucho, le entregarán una fotografía estática y superficial de las noticias de ayer.  En cambio, si se concentra en factores de cambios estratégicos y lucrativos clave, aquellos que revelan la dinámica fundamental de su negocio, le será posible dedicar su energía a lo que realmente impulsará a su empresa al éxito en el futuro.